A más de 1.200 metros de altura, dominando el valle del Jalón, se alza uno de los monumentos romanos más curiosos de toda la península: el Arco romano de Medinaceli, en la provincia de Soria. Además, tiene una característica que lo hace único: es el único arco romano de triple arcada que se conserva en España.
Mientras que en otros lugares del antiguo imperio romano este tipo de arcos triunfales eran relativamente habituales, aquí solo se conserva este ejemplo.
Un monumento romano de casi dos mil años
El arco fue construido en el siglo I d.C., probablemente durante el reinado del emperador Dominicano, aunque posteriormente la inscripción fue modificada para dedicarlo al emperador Trajano. Sus dimensiones son relativamente modestas, pero su presencia es impresionante:
- 13,20 metros de longitud.
- 8,10 metros de altura.
- 2,10 metros de anchura.
Está construido con bloques de arenisca rojiza procedentes de la zona, lo que le da ese tono característico que se integra perfectamente en el paisaje soriano.
Una puerta monumental para la ciudad romana
El arco formaba parte del sistema defensivo de la antigua ciudad romana de Occilis, situada bajo la actual Medinaceli.
En realidad no era solo un monumento simbólico: era la puerta monumental de acceso a la ciudad, integrada en la muralla romana. Durante siglos, bajo sus arcos pasaron: comerciantes, soldados, viajeros, mercaderes, peregrinos, todos ellos entrando en la ciudad desde el valle.
Un símbolo visible desde kilómetros
La ubicación del arco no fue casual. Se levantó en un punto estratégico para que pudiera verse desde gran distancia, mostrando el poder de Roma en estas tierras. Hoy sigue cumpliendo su papel. Desde la lejanía, su silueta aparece recortada sobre el paisaje castellano, dominando el valle del Jalón, igual que hace casi dos mil años.
De hecho, su imagen se ha convertido en el símbolo que aparece en muchas señales de tráfico españolas para indicar la presencia de un monumento histórico-artístico.
Un monumento protegido desde hace casi un siglo
El arco fue declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1930, y la villa de Medinaceli fue reconocida como Conjunto Histórico-Artístico en 1963.
A pesar de la climatología extrema de la zona, especialmente el viento que azota esta meseta soriana, el monumento se conserva sorprendentemente bien, aunque ha necesitado diversas restauraciones a lo largo del siglo XX.
Un lugar imprescindible si visitas Medinaceli
Visitar el arco no es solo observar un monumento romano. Es también contemplar el paisaje desde uno de los miradores más espectaculares de la provincia: el valle del Jalón, las salinas y los restos de la antigua ciudad romana se extiende a sus pies.
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Imagen: Ayuntamiento de Medinaceli
