Concha de Marco nació en Soria el 23 de mayo de 1916. Fue narradora, ensayista y traductora, pero ante todo fue poeta. Su vida estuvo profundamente vinculada a la cultura, al arte y a la reflexión crítica en una España marcada por la guerra y la posguerra.
Creció entre Soria, Figueras y Madrid. Se licenció en Ciencias Naturales en la Universidad Central, aunque su verdadera vocación fue siempre literaria. En 1935 conoció al escritor e historiador del arte Juan Antonio Gaya Nuño, quien sería su compañero de vida. Ambos apoyaron la República y, tras la guerra, sufrieron depuración y marginación. Aquellos años difíciles marcaron su carácter y su escritura.
Una poeta con personalidad propia
Entre 1966 y 1974 publicó siete poemarios, entre ellos Hora 0,5, Diario de la mañana, Acta de Identificación o Una noche de invierno. Su poesía se caracteriza por un lenguaje preciso, sobrio, con una emoción contenida y un trasfondo reflexivo.
Fue leída y valorada por figuras como Dámaso Alonso o Buero Vallejo, aunque con el tiempo su nombre quedó en un discreto segundo plano dentro del panorama literario del siglo XX. Ella misma denunció que muchas mujeres escritoras habían quedado fuera del relato generacional de la literatura española.
Además de su obra poética, publicó el ensayo La mujer española en el romanticismo y colaboró en una Guía de Soria. Tras la muerte de su marido, se dedicó a preservar su legado cultural y artístico.
Soria en sus versos
Si hay un territorio que atraviesa su escritura es Soria. La ciudad aparece en sus poemas como memoria, paisaje y emoción. En Noches de Soria, incluido en Una noche de invierno, recorre la ciudad con una mirada íntima y casi susurrada:
«… noches de Soria
contadas por el reloj de la Audiencia
el viento preso en el aire
llega por los soportales
del Collado
da la vuelta
por la plaza de Herradores
se me pierde hacia la nave
de San Juan de Rabanera
pila bautismal de mi agua primera
de mi primer sed
penetra bajo los árboles de la Dehesa
baja al Duero
por los arcos templarios
por San Polo
por la sierra de Santa Ana
San Saturio…»
En estos versos la ciudad no es solo un escenario: es biografía, es raíz, es memoria compartida.
Una figura para volver a leer
Redescubrir a Concha de Marco es también una forma de comprender que el patrimonio de Castilla y León también se encuentra en las voces que han nacido aquí y han sabido contar el territorio con profundidad y belleza. En Patrimonio Activo CyL creemos que la cultura, literatura y la memoria forman parte esencial de lo que somos. Si te interesa conocer más historias, autores y lugares con alma de nuestra tierra, te invitamos a seguir explorando con nosotros.
Imagen: https://elige.soria.es/
